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Un día muy especial

Hoy, 26 de diciembre de 2016, es un día muy especial para mí ya que se cumplen treinta años desde que me senté por primera vez delante de un ordenador… de mi primer ordenador. Aquel día nació una pasión, una profesión, dos libros, y un flujo inagotable de proyectos. Por eso, mediante esta publicación, solo quiero hacer algo muy concreto… recordar.

El 26 de diciembre de 1986 llegó a casa de mis padres el regalo de las navidades de ese año: un fabuloso ordenador Amstrad CPC 6128 que en su versión más alta incorporaba un monitor de color. El regalo era de mis padres para mí y para mi hermana; aquél ordenador era muy avanzado para el momento, ya que contaba con 128 Kilobytes de memoria RAM, pantalla a color, y toda una novedad… unidad de disco de 3 pulgadas —en aquella época lo normal era que los ordenadores tuvieran interfaz de cinta teniendo que esperar hasta diez minutos para cargar los programas—.

En aquel momento contaba con 12 años de edad, y lo primero que hice con aquel ordenador fue jugar. Pero al mes, en el ya estrenado año 1987, sentía curiosidad por saber cómo funcionaba aquel ordenador y empecé a revisar los manuales adjuntados al equipo. En cuestión de un par de meses había aprendido a programar en BASIC.

A lo largo del año 1987 y principios del año 1988, en casa debieron de ver que aquello se me daba bien, y detrás del ordenador llegó una impresora matricial de 9 agujas (cuando apenas existían impresoras en los domicilios particulares), y no mucho después un segundo ordenador más profesional… un Amstrad PCW8256 con 256 Kilobytes de memoria RAM. En ese momento contaba con dos ordenadores en casa, y además de programar en BASIC ya manejaba con soltura el sistema operativo CP/M.

Con aquellos equipos dibujaba en pantalla mis primeros paisajes mediante programas informáticos, o desarrollaba programas que tocaban una canción concreta mediante la manipulación por código de las frecuencias del sencillo altavoz del ordenador.

En el año 1989, en una operación acordada con un propietario de una tienda de informática, cambié mis dos ordenadores Amstrad por un estupendo ordenador PC sin coste alguno… un Dynadata PC fabricado por Daewoo. En aquellos años lo profesional iba de la mano de los ordenadores compatibles con IBM PC, y aquel ordenador contaba con 640 kilobytes de memoria RAM, disco duro de 20 Megabytes, y disquetera de 5 ¼ flexible. Con ese equipo comencé a despegar aprendiendo por mis medios MS-DOS, y además de programar en Basic, aprendí a programar en Lenguaje C, dBASE III Plus… y poco después también en Clipper.
Para aquellas fechas, y con catorce años de edad, ya había decidido a qué me iba a dedicar en la edad adulta… no tenía la más mínima duda. Pero el camino para lograrlo no iba a ser fácil.

Con 14 años desarrollé un videojuego de preguntas de estilo Trivial Pursuit que incorporaba gráficos y sonido. Lo desarrollé íntegramente en Basic. Ese mismo año desarrollé, en el recién creado dBASE IV, una gestión completa de biblioteca que funcionó varios años en un colegio público en Asturias.

Con 15 años desarrollé un videojuego estilo Monopoly con gráficos animados que, además, era capaz de leer un texto de introducción usando el sencillo altavoz «beep» del ordenador, todo ello creado en Lenguaje C. Ese mismo año me contrató una academia informática para impartir clases de programación a adultos. Y poco después comencé a impartir clases particulares en casa que generaban ingresos para reinvertir en informática.

Con 16 años desarrollé una aplicación para la gestión de una comunidad de propietarios. Para aquella época ya había cambiado varias veces de ordenador, y me había especializado en programación en Clipper y dBase IV.

Con 19 años, a principios del año 1994, y después de terminar el bachiller primero y el COU después, me surgió la primera oportunidad de trabajar profesionalmente como informático, me contrataron para trabajar de profesor en una academia especializada en formar a estudiantes de Económicas de la Universidad. Mi labor era impartir clases de MS-DOS, WordPerfect, dBASE III Plus, y Lotus 1-2-3.

A los dos meses de aquello recibí una oferta de una importante entidad en Oviedo, y me convertí en informático de la misma, pasando a compaginar ambos trabajos. Allí fui responsable del hardware y del software, y programé en varios lenguajes diferentes. Al mismo tiempo me matriculé en FP II para cursar la especialidad de informática.

En el año 1998, con 23 años de edad, organicé el segundo campeonato online de fútbol por Internet creado en España, y tuvo gran éxito… fue el origen de mis primeras apariciones en prensa y radio.

En el año 2000, con 25 años de edad, monté en casa de mis padres —mediante piezas de desecho— mi propio servidor de Internet: comencé a crear mis primeras páginas web, y a alojar las de terceros. Fui pionero en España en ofrecer «hosting» gratuito de calidad que permitía el uso de bases de datos y la ejecución de Perl y PHP, porque en aquellos años el hosting gratuito «capaba» el acceso a base de datos y la ejecución de Perl y PHP.

En el año 2002 gané el premio Iberoamericano iBest (España-Brasil-México) a la mejor web de servicios por votación popular con mi página web «TodoEsGratis.Net». Ese mismo año había quedado en 5º lugar en el premio nacional AUI, presidido por el Príncipe Felipe y entregado por la Ministra de Cultura del momento; y quedé en segundo lugar en el Premio a la Mejor Web asturiana del año organizado por el diario El Comercio del grupo Vocento (ABC-El Correo). En aquellos meses fui protagonista de muchas apariciones en prensa, radio, televisión.
A partir de ese momento, que estaba especializado profesionalmente en formación y hardware, decidí cambiar el enfoque y centrar mi carrera profesional en el mundo del análisis y programación de aplicaciones informáticas.

En el año 2005 dejé el trabajo que tenía en Oviedo y a partir de ahí centré mi objetivo en salir fuera de Asturias a desarrollar la carrera profesional en informática… aquel era mi sueño y el objetivo que me había marcado a los catorce años de edad. En aquella época, en Asturias, estaba estancado y no evolucionaba hacia ningún lado, y la decisión de dejar el trabajo de Oviedo atendía en la medida de la búsqueda de abandonar una mediocridad para evolucionar hacia una profesionalidad.

En septiembre de 2005, un mes después de dejar el trabajo en Oviedo, recibí una oferta para trabajar como analista-programador para la administración pública en el País Vasco. No lo dude un minuto y acepté. Con 31 años me emancipé de casa de mis padres y me fui a vivir solo a Vitoria-Gasteiz a emprender un nuevo proyecto profesional que me hiciera despegar. La mejor decisión de mi vida… y me la había jugado a una carta…

En el año 2006, con 31 años, me matriculé para cursar el ciclo formativo de Grado Superior de desarrollo de aplicaciones informáticas en Vitoria-Gasteiz en un horario nocturno… y llegaron tres años (el nocturno se alarga un año más que el diurno) de trabajar de día, asistir a clase de noche, y estudiar cuando podía estudiar. Los tres años fueron duros, pero en el año 2009 finalicé los estudios con éxito. Ya era Técnico Superior de Informática, los estudios que en mi edad normal de estudiante no existían. Primer sueño cumplido.

A finales de ese mismo año 2009 publico en papel y versión electrónica mi primer libro titulado «Sueños de Sílice», que es una repaso «a mi manera» de una trayectoria donde cuento muchas cosas con el máximo detalle.

Para ese mismo año 2009 ya había recibido tiempo atrás una oferta de Bilbao de una importante empresa desarrolladora de software, y había dejado el trabajo que desarrollaba para la administración pública en Vitoria. Durante dos años y medio trabajé en Bilbao.

En ese año 2009 ya había cumplido con creces todo lo que había soñado como objetivos cuando contaba con 14 años. Era el momento de ampliar los sueños y seguir evolucionando.

En el año 2010 recibí una oferta de un Grupo empresarial con presencia en 16 países y fábricas en España y China. Mi labor estaba en un departamento de ingeniería I+D y a partir de ese momento me convertí en analista-programador de software industrial en grandes proyectos de control de tráfico.

A partir del año 2010 me tomé un respiro en los proyectos personales, y solo me dediqué a mi labor profesional, además de matricularme en la Universidad para cursar la Ingeniería Superior en Tecnologías de la Información. Así seguiría hasta el año 2013.

Para el año 2013 desarrollé la librería de programación llamada Birtus, que un año después fue adquirida por una empresa de Hong-Kong.

En el año 2014 publiqué mi segundo libro titulado «CeroUno» basado en historias concretas y separadas sobre tecnología.

En el año 2015 mi trabajo en el grupo empresarial terminó y fiché de nuevo por la administración pública en Vitoria, pero otra administración diferente a la primera en la que trabajé al llegar al País Vasco. Además desarrollé la aplicación Duty para la gestión del trabajo de un programador, y alcanzó gran éxito en Internet en más de veinte países.

En el año 2016 fundé la revista digital sobre informática ParcelaDigital y en pocos meses logré gran éxito contando con cotas de 10000 lectores diarios. En el otoño de ese mismo año gané el Premio Internacional OX a la mejor web de Europa de Informática e Internet. El Premio abarca 23 países hispanohablantes, y la entrega de premios fue programada para el 9 de diciembre de 2016 en Jalisco (México). Para ese momento había dejado el trabajo en la administración pública, ya que surgió la oportunidad de volver al primer trabajo que tuve al llegar al País Vasco en el año 2005… trabajando para la otra administración pública nuevamente.

En este día que cumplo 30 años desde que me senté por primera vez delante de un ordenador tengo claro que cumplí totalmente lo que soñaba ser de adulto cuando contaba con catorce años, y además he llegado mucho más lejos de lo que nunca soñé. Eso sí, el camino no fue nada fácil, tuve que trabajar muy duro y realizar muchos sacrificios para llegar hasta aquí. Muy pocas personas creyeron en mí, pero el truco estuvo en que creí en mí mismo, y nunca abandone la persecución de mi sueño.

Y aquí estoy, celebrando un día muy especial para mí, orgulloso de todo el esfuerzo desplegado en treinta años… con todos los objetivos cumplidos.

Gracias a los que en algún momento me dieron su apoyo y creyeron en mí.