Mi fotografía digital

Carmona

Una parte importante de la informática es la fotografía digital, nueva especialidad que revolucionó ese mundo gráfico. Nunca me ha gustado cargar con una máquina de fotos, y por ello nunca me acerqué a la fotografía, ni siquiera cuando nació la fotografía digital primitiva, que estaba muy alejada en calidad con la fotografía clásica de siempre.

Pero cuando nacieron los «smartphone», y con ellos se empezaron a incluir cámaras de fotos cada vez mejores, me empezó a picar el «gusanillo» de la curiosidad sobre el arte de hacer una foto. Para mí llevar un móvil encima que no me ocupa espacio y tener la posibilidad de sacar una foto en cualquier instante, es algo especial. No es posible cargar siempre encima con una buena cámara de fotos, y muchas veces pierdes el momento ideal.

Para el asunto de las fotos cuento con mis propias leyes. La primera ley es que nunca salgo a hacer fotos, salgo a disfrutar de otras cosas y en los momentos que surgen, sacó las fotografías que nacen de nada. La segunda ley es que nunca he hecho un curso de fotografía, y nunca he buscado aprender sobre ello, cada foto que saco deseo que salga de mi propia naturaleza, para bien o para mal, para obtener una buena foto o para obtener una mala foto… quiero que salgan de mi instinto sean buenas o malas. La tercera ley es que siempre uso un telefóno móvil y no hago absolutamente ningún procesado con «apps» de móvil ni con software externo en ordenador; solo toco los parámetros que me permite el propio software de cámara del móvil.

Y con esas premisas han nacido algunas fotos que me han gustado y que deseo compartir. Por ejemplo la foto que tomé en los alrededores de la Ermita de La Regalina en Cadavedo (Valdés, Asturias) en el verano de 2016. Una fotografía que muestra el «horriu», la fuente, y un par de antiguos carros.

La Regalina

Otra foto que destaco es la que tomé en la población de Santoña, en Cantabria, a principios del año 2016. En la foto sale parte del Centro de interpretación de las Marismas. La foto fue tomada al atardecer con un nivel de luz ya muy bajo.

Santoña

Una foto que especialmente me gustó por su sencillez fue la que tomé en Bellagio, en el Lago di Como en Italia. Tomé la foto mientras esperaba a subir a un ferry del lago, y me gustó por su sencillez y porque no retoqué ni un solo nivel de nada. Está tal cual la saqué.

Bellagio

Durante una de mis habituales caminatas de domingo por la llanada alavesa, partiendo de Vitoria-Gasteiz tomé con el móvil esta foto en un merendero muy clásico, me gustó hacer el juego con esa especie de silla que parece haber salido de la mesa de un rey medieval.

Otzau

En esta página solo quiero hacer una pequeña selección de fotos que he tomado bajo mis tres leyes y que, por supuesto, me han gustado en su resultado final. En las que incluyo en esa página quiero terminar con una foto con claro sabor «rural» que tomé en el bello pueblo de Carmona en Cantabria.